¡HABEMUS TELEPHONUM! 100 años de teléfono en Requena (1916-2016). Por Marcial García Ballesteros.

    ¡Que me llame por teléfono (léase móvil), aquel que lea este artículo y no tenga teléfono (léase smartphone, celular, iphone, etc.)!

    Vivimos para el teléfono (vamos a llamarle así durante un rato, al fin y al cabo uno es ya un carroza). No salimos de casa sin teléfono, no dejamos que nuestros hijos vayan a la vuelta de la esquina sin teléfono, nos duchamos con el teléfono cerca, vamos al baño con el teléfono y, si me apuráis, dormimos con el teléfono bajo la almohada como los cowboys lo hacían con el colt (al menos en las películas).

Hasta que llegó el teléfono... la prehistoria

    Hubo un tiempo, siglos enteros, en que la humanidad no tuvo teléfono y sin embargo no se extinguió. Mi familia no tuvo teléfono hasta mediados de los  setenta, bastante después que el televisor. Yo no tuve móvil antes de casarme. De niño, en verano, salía de casa con los amigos, me quedaba a comer en casa de alguno de ellos y mis padres no sabían nada de mí hasta la noche. ¡Dios mío! ¿Cómo pudieron permitirlo? ¿Y si me hubiera pasado algo? ¡Pues claro que nos pasaban cosas, pero nuestros padres ni llegaban a enterarse! Nadie les llamaba por teléfono.

    Al contrario de lo que nos contaron, el señor Alexander Graham Bell no inventó el teléfono, solo perfeccionó el sistema y patentó el aparato en 1876, pero fue antes, hacia 1851 cuando el ítalo-americano Antonio Meucci construyó su “teletrófono” acuciado por la necesidad: su despacho estaba en la planta baja y su dormitorio, con su esposa en cama, impedida por el reúma, en el segundo piso. No pudo patentar su invento por falta de recursos económicos y el “aprovechado” de Alejandro lo patentó tan solo dos horas antes de que su compañero de empresa, Elisha Grey, lo hiciera también, denegándosele, claro está, la patente. Sus investigaciones conjuntas, mejoradas más tarde gracias al señor Thomas Alva Edison, que había inventado el micrófono de gránulos de carbón, les llevaron a establecer que la voz humana podía transmitirse y recibirse a través de un cable eléctrico por el que pasara corriente continua.

    Es interesante leer el artículo de Ángel Calvo que cito en la Bibliografía[1], por cuanto en pocas páginas nos pone al corriente de cómo los gobiernos no se tomaron con prisas la implantación del teléfono, dado que este interfería con las grandes redes de telegrafía, muy asentadas en todos los países civilizados.

    Indica el artículo como hacia 1910, pocos años antes de nuestra efeméride, en España había 1,14 teléfonos por cada mil habitantes, tan solo por delante de Grecia (0,64), cuando en Francia eran casi 6, en Inglaterra 14 y en Dinamarca 37. Lo explica el autor como consecuencia de los diferentes niveles de industrialización, las distancias a los grandes núcleos de población y el grado de infraestructuras alcanzado: carreteras, cableado telegráfico, etc.

    Como indica el trabajo de Calvo, el teléfono llegó a España casi de inmediato (1877), gracias a la familia Dalmau, para la Escuela de Ingenieros de Barcelona. Así, la capital catalana se convirtió en la pionera de nuestro país.

    En 1886, España contaba ya con mil teléfonos, casi todos de titularidad privada, del Servicio de Telégrafos o de compañías de índole local o regional. El monopolio de la CTNE[2] no sería efectivo hasta la dictadura de Primo de Rivera (1924), quien decidió adjudicar el servicio telefónico nacional a una sola entidad por motivos estratégicos y de control, aunque en la práctica, detrás de todo ello estaba la multinacional americana ITT.

    A grandes rasgos, digamos que en nuestro país, la titularidad de explotación de las líneas telefónicas pasó por diferentes etapas de propiedad privada, semipública y pública, no precisamente por ese orden.

    En 1916 la cifra era de casi 46.000 y de ellos, más de 6.000 en Valencia, que contaba con unos 4 teléfonos por cada mil habitantes.

    Requena, una población rural dedicada casi en exclusiva a la agricultura y cuya única industria importante, la seda, estaba casi extinguida, disponía, sin embargo, de buenas comunicaciones: carretera nacional, ferrocarril de Valencia a Madrid, servicio telegráfico estable desde el siglo anterior...

Y el Teléfono llegó a Requena

    1916 fue el año telefónico para Requena. Gracias a los periodistas locales conocemos con todo lujo de detalles cuales eran las características de la centralita instalada:

El Distrito (Requena, 11/V/1916)

Gracias a la amabilidad de nuestro buen amigo particular, el Jefe de Telégrafos señor Pérez Carrasco[3], hemos tenido el gusto de ver la Central Ericsson para el servicio telefónico en nuestra Ciudad.

Es de 50 abonados, con generador de 4 imanes y llamada de magneto, pudiendo celebrarse 10 conferencias al mismo tiempo. Tiene también cuadro indicador de llamadas y de avisos de fin de conferencia; conmutador de dos direcciones, interruptores para el magneto, diez conmutadores para llamadas y microteléfono con interruptor.

El aparato que es acabadísimo y muy bonito, está montado todo él sobre pies de fundición.

Seguramente se inaugurará el servicio de teléfonos a primeros de junio.

    Está última afirmación no resultó acertada, por cuanto la inauguración sufrió diversos retrasos como veremos.

El Pueblo Libre (Requena, 14/V/1916)

Siguen activísimamente los trabajos de la instalación de la red telefónica y el emplazamiento de la central por lo que creemos que dentro de poco será ya un hecho y contará Requena con un tan importante servicio.

* * * * *

El Distrito (Requena, 4/VI/1916)

Es casi seguro que a la inauguración del servicio telefónico, que tendrá lugar según parece el día 25 del actual asista el director general de comunicaciones señor Franco Rodríguez.

El Ayuntamiento, Ateneo Mercantil y varias personalidades prepararán el debido recibimiento a tan ilustre huésped, caso de que realice el viaje a ésta indicado.

    Resulta curioso que antes de instalarse la centralita ya se estuvieran colocando teléfonos. En la sesión del ayuntamiento de 17/IV/1916[4] así se afirmaba:

“El secretario da cuenta de que ha sido instalado en la sala destinada a Alcaldía un aparato telefónico y dice que convendría instalar otro en las oficinas con el fin de poder servirse con más facilidad de él que con el otro, por ser, aquel, destinado al servicio casi secreto de la corporación”.

Por la lectura del acta misma sabemos que el coste de ese segundo teléfono fue alrededor de las setenta y cinco pesetas y que la solicitud se aprobó.

    Claro que en comunicaciones siempre íbamos retrasados. Más curioso todavía es que hubiera que esperar también hasta 1916 para que un servicio tan básico como el del correo contara con un buzón donde depositar las cartas:

El Distrito (Requena, 26/V/1916)

En la plaza de Felipe V[5] ha sido instalado el buzón de Correos, que evitará muchas molestias al público y es una mejora muy apreciable.

D. Cruz Jordá, como presidente del Ateneo Mercantil de esta ciudad, y el jefe de la Administración, señor Vega, con su interés e influyente apoyo, son los que consiguieron el permiso de la Dirección General de Madrid para esta acertada obra que es objeto de los aplausos de los requenenses.

    Suponemos que al menos habría buzón en la oficina de Correos, donde ahora no hay, por cierto. Otra noticia anecdótica, teniendo en cuenta que para 1916 el teléfono ya era un utensilio bien conocido y con aceptable calidad técnica, es esta que leemos en la prensa local:

El Distrito (Requena, 25/V/1916)

A la petición que hizo el presidente del Ateneo Mercantil de la localidad, para poder colocar un aparato telefónico en esta estación del ferrocarril que facilitase el servicio entre los abonados y aquellos empleados, cuyo coste abonarían los primeros, se ha contestado negativamente por parte de la dirección de Valencia, bajo el pretexto de que el ruido del aparato molestaría los trabajos de la oficina.

La respuesta es de las que tiran de espaldas y de las que convencen por la índole de sus razonamientos.

Opinamos que eso es hacer la contra nada más que por el gusto de no complacer y aún perjudicar a los empleados del ferrocarril en esta ciudad.

    Todo llega y el servicio telefónico local fue inaugurado de forma oficial el 1 de septiembre de 1916:

El Distrito (Requena, 3/IX/1916)

Por exceso de original inaplazable, nos vemos obligados a dejar para el próximo número lo que tenemos escrito sobre la inauguración del servicio de teléfonos en nuestra Ciudad, verificado el día 1º.

    Por desgracia no podemos ofrecer dicha crónica, pues no se ha conservado el ejemplar correspondiente de El Distrito.

    Como hemos transcrito más arriba, aquel primer servicio telefónico no daba para más de cincuenta teléfonos. Dos de ellos en el ayuntamiento. Pero ¿quiénes fueron los primeros en contratar el servicio? Hemos buscado por todas partes guías telefónicas y comerciales de la época, pero tan solo contamos con la publicidad de la prensa local y de los programas de Feria y Fiestas para conocer algunos de ellos, tal vez por cuanto los publicistas o los propios comerciantes y usuarios, tardaron en dar importancia a la difusión de este importantísimo servicio. Uno de los programas de Feria con teléfonos más antiguo con el que contamos, el de 1927, nos da cuenta de algunos de ellos y algo más importante todavía, de que en diez años se había quedado obsoleta la centralita de 1916 y hubo que ampliar su capacidad, pues vemos ya números de teléfono por encima del 50 y hasta del 100:

Algunos Teléfonos:

·         Nº 18:    Agut Hermanos, agencia de negocios

·         Nº 20:    Farmacia de D. José Pi.

·         Nº 22:    Joaquín Collado Vicente, almacenista.

·         Nº 36:    Ferretería de Lucio Martínez.

·        Nº 41:    La Valenciana, mármoles y mosaicos.

·         Nº 42:    Luis Roda Alpuente, del Comercio.

·         Nº 50:    Ford, Juan Martínez, agente oficial.

·         Nº 79:    La Primitiva Requenense, droguería.

·         Nº 95:    José Cervera Pérez, representante comercial.

·         Nº 133:  Garage Ford, Alejandro Hernández.

Teléfono de Pared Ericcson de 1915

 

BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGRAFÍA

CALVO CALVO, Ángel, “El teléfono en España antes de Telefónica (1877-1924)”, Revista de Historia Industrial, nº 13, Barcelona, Universitat de Barcelona, 1998, pp. 59-81.

El Distrito, semanario político y literario, Requena, números citados, 1912-1917.

El Pueblo Libre, semanario político, órgano de las izquierdas en el distrito Requena-Ayora, Requena, números citados, primera época, 1915-1917.

Teléfono, <https://es.wikipedia.org/wiki/Teléfono> (Consulta 23-VII-2016).

Nota:

    Las imágenes de centralitas incluidas han sido tomadas de páginas de Internet dedicadas a teléfonos antiguos. No reflejan ningún modelo concreto de los que se instalaron en Requena pero datan de la misma época.

    A continuación se incluyen algunas fotografías del interior de la central telefónica de Requena (parte de un reportaje más amplio), situada en la Plaza de España, con las operadoras en pleno trabajo, realizadas por el fotógrafo local Marcial García Cañabate en 1957.

Marcial García Ballesteros

 

Enlace al artículo de Ángel Calvo Calvo.



[1] Se incluye enlace al artículo citado.

[2] Compañía Telefónica Nacional de España.

[3] Se trata de José, hermano del famoso periodista requenense Julián Pérez Carrasco.

[4] Transcrito de El Distrito (20/IV/1916).

[5] En la actualidad Plaza de España.