CERVERA CERVERA, JOSÉ. POR MARCIAL GARCÍA BALLESTEROS.

CERVERA CERVERA, José

Materia:      MÚSICA

 

Época:

Requena, 22/07/1863  -  Valencia, 192?

Referencias:                 

MÚSICA, COMPOSICIÓN

Obra:

Bailables, Pasodobles y Marchas para Banda, Rondallas de Mayos, etc.

Títulos Principales:

De Requena a San Antón (pasodoble)

El Doctor Verde (pasodoble, h. 1913)

En el Mar (Habanera)

La Toma del Monte Arruit (pasodoble, 1909)

Bibliografía:

GARCÍA BALLESTEROS, Marcial

-       “Efemérides musicales requenenses: 150 años del nacimiento de José Cervera Cervera”, en Requena Musical, (nº 35), Revista de la Sociedad Musical “Santa Cecilia”, Requena, 2013, pp. 33-35.

-       Mariano Pérez Sánchez 80 Años de Música Requenense, Requena, Ayuntamiento y Centro de Estudios Requenenses, 1996.

GIL-OROZCO RODA, Luis, “De la Música y de los músicos requenenses”, en El Trullo, Revista Gráfica de la Fiesta de la Vendimia, Requena, marzo, 1953, pp. 22-23.

MUÑOZ GARCÍA, Rafael, “El Doctor Verde, noticia de un pasodoble”, en Requena Musical, (nº 27), Revista de la S.M. “Santa Cecilia”, Requena, 2013, pp. 55-57.

Otros Datos:

Archivo Marcial García Ballesteros; Archivo Municipal de Requena; Prensa Histórica de Requena; etc.

 

Notas Biográficas:

El director y compositor José María Cervera Cervera, conocido solo por su primer nombre, nació en Requena el 22 de julio de 1863, en una de las familias más cultas de la ciudad. Su primo, Antonio Cervera Royo, bastante mayor, además de maestro fue director de una de las bandas y compositor; y su prima, Luisa Cervera Royo, una de nuestras más ilustres poetisas, además de periodista, feminista y una de las primeras féminas de la masonería valenciana.

Tan solo tres años mayor que Mariano Pérez Sánchez, ambos fueron discípulos del director de la Banda Municipal, Antonio Llorens Gallego, músico godellero afincado en Requena, con quien aprendió solfeo y clarinete, además de la armonía elemental que le permitió componer desde temprana edad.

Luis Gil-Orozco (El Trullo, 1953) nos cuenta:

“Era el Maestro Cervera un hombre pequeño y apacible, de inofensiva e indolente apariencia pero… desde su atril de mando, su figura se agigantaba, imponiéndose con fuerza avasalladora y logrando siempre lo que anhelaba su sensibilidad y gusto artístico nada comunes. Tenía para la música la capacidad de asimilación y la audacia del autodidacta. Sus más populares composiciones, airosos pasodobles y selectos bailables, se caracterizaban por su espontaneidad y sencillez. Melodías que desgranaba la juventud rondadora con sus guitarras y bandurrias y que luego se canturreaban en el campo y en el taller”.

Al contrario que Pérez Sánchez, no nos consta que realizara estudios oficiales de música, pero su aprovechamiento y el dominio del instrumento le granjearon un puesto como músico militar que le llevó por diversas regiones y bandas hasta su regreso a Requena en 1887, tras haber sido requinto (clarinete agudo) en una banda militar melillense.

No parece casualidad que Cervera regresara al hogar un año después de hacerlo Pérez Sánchez, quien en 1886 había contribuido a la formación de la Sociedad Musical Requenense y sus correspondientes banda, orquesta y grupo artístico. José volvía, con veinticuatro años, para dirigir las agrupaciones musicales de la Sociedad Musical “El Progreso”, constituida en agosto de 1887. Ambas sociedades, regidas por los más cultos elementos de la vida económica y política requenense, darían a Requena lo que considero la “edad de oro” de la música local: más de treinta años continuados de música bandística, orquestal, coral, zarzuelística y, por qué no decirlo, de entretenimiento y diversión.

Ambos músicos, Cervera y Pérez Sánchez, enfrentados en lo artístico pero amigos en la vida privada (incluso Mariano se casó con una Cervera), dieron lo mejor de su imaginación musical a la ciudad que les vio nacer. Las dos sociedades mantuvieron, al mismo tiempo, banda, orquesta, orfeón, grupo teatral zarzuelístico y declamatorio y orquestinas para bailes, La rivalidad alcanzó momentos de carácter agresivo y en alguna que otra ocasión, violento.

A nivel biográfico, sin embargo, resulta paradójico que hayan aparecido tantos datos sobre Pérez Sánchez y sigamos disponiendo de tan pocas noticias sobre Cervera, a excepción de las reseñas de prensa local. Tal vez haya contribuido a este desconocimiento, sin proponérselo, la gran notoriedad alcanzada en vida por Mariano, cuya biografía trasciende lo local para entrar en el ámbito regional.

En el momento de escribir este artículo (2015), seguimos sin conocer cuando murió. Sabemos que en 1918 se cierra este ciclo músico-cultural de tantos años, debido por un lado a la marcha de Pérez Sánchez a Valencia, en un valiente intento de triunfar en la capital; y por otro lado, por el prematuro deterioro de la salud de José Cervera, que le hace dejar también la dirección de su banda en este mismo año.

Luis Gil-Orozco, en su artículo citado, concluye:

“Pero el pobre maestro, viejo e inválido, fue acogido en Valencia por unos familiares. Aquí no tardó en ser olvidado; como aquellos héroes populares que el propio pueblo encumbró para disolverlos con absurda ingratitud”.

Al quedar ambas sociedades sin sus batutas, contrataron otros directores esporádicos, venidos de otros lugares, pero ya no fue lo mismo, aquella “edad de oro” había pasado y en 1921 se unieron ambas sociedades en la denominada “Unión Musical Requenense”. Una unión forzada por las circunstancias y que en pocos años volvería a separar a los “cerveristas” y “marianistas”, esta vez convertidos en “pamblancos” y “pistoleros”, pero esa es otra historia.

José Cervera, casado con Marcelina Huerta Ruiz en 1894 y domiciliado en la calle del Diezmo (hoy calle de Marquillo), no tuvo descendencia. Nos consta el matrimonio en esa vivienda hasta el padrón municipal de 1920; en el de 1924 ya no aparecen. Luis Gil-Orozco Roda, en un artículo publicado en la revista El Trullo, de ¿? de 1953, afirma que el maestro, anciano y enfermo, fue acogido por unos familiares en Valencia y allí falleció años más tarde, pero no hemos podido localizar su tumba en los cementerios de la capital y tampoco en el de Requena, por lo que, como decimos, sus últimos años siguen siendo una incógnita a investigar.

La música de Cervera, toda manuscrita salvo la excepción que citaremos, se mantuvo en los archivos de las bandas o en manos particulares, mientras la interpretación sobre papeles no impresos fue cosa habitual. Cuando la música impresa se fue imponiendo en los archivos y repertorios bandísticos y en las orquestinas de nuestros bailes, esta fue cayendo en el olvido y desapareciendo de la memoria colectiva. Sin embargo, muchos años después, tras la guerra civil y con la creación de la Rondalla y Coros de Requena, Rafael Bernabeu contribuiría al mantenimiento de una débil llama de conocimiento de la música de Cervera, gracias a sus arreglos de algunas habaneras como “A la luz de las Estrellas” o “En el Mar”, entre otras, que todavía se interpretan. Entre los arreglos más recordados, la versión rondallística del pasodoble “De Requena a San Antón”.

En nuestro archivo conservamos diversas colecciones de bailables realizadas por Cervera en las que figuran tanto composiciones propias como de otros autores, en forma de cuadernos. También, entre la cincuentena de partituras catalogadas hasta ahora, diversos pasodobles, marchas de procesión, chotis, etc. Una de sus primeras obras, la polca titulada “La Despedida”, lleva fecha 20 de noviembre de 1880 (17 años) y una dedicatoria muy significativa: “Esta Polca se la dedico a mi Maestro Don Antonio Llorens en el día de mi biaje. 20 de Noviembre, 1880. Por José Mª Cervera”, ello debido a su ingreso en el ejército como músico.

Otra de sus obras más conocidas, pero no por ello escuchada, es el pasodoble “La Toma de Monte Arruit”, del que se conserva fotocopia del material manuscrito y que hemos intentado, sin éxito hasta el momento, que fuera transcrita a ordenador e interpretada. Está dedicado a una de las diversas operaciones militares realizadas en la zona melillense así conocida, famosa por la matanza de soldados españoles en 1921, durante el Desastre de Annual.

Pero sin duda su obra más famosa, y termino con ella, sea el pasodoble para banda “El Doctor Verde”, única obra editada de Cervera y que llegó a la imprenta gracias a su amigo Pérez Sánchez, quien le ayudó en la orquestación y la remitió a su editor, Erviti, de San Sebastián. La portada, cuyo original conservamos, tiene una dedicatoria manuscrita por el autor: “A mi amigo Ángel Pérez. Requena 15 Spt. 1913. José Cervera”. Ha sido interpretada con frecuencia por nuestras bandas y sin embargo no se ha incluido en ninguno de los discos editados en Requena en los últimos años.

Debo dejar constancia, como conclusión, de que este artículo corrige errores de fechas cometidos en los trabajos propios citados en la bibliografía.

 

Marcial García Ballesteros

 

Portada del pasodoble “El Doctor Verde”