DON RAFAEL BERNABÉU Y REQUENA, UN AMOR RECÍPROCO. POR Mª CARMEN MARTÍNEZ HERNÁNDEZ.

 

 

    “Esta es, pues, a lo largo de medio siglo, la producción literaria ofrecida a nuestra amada Requena”, lo firmaba “el Cronista de la Ciudad”. Ni siquiera  firmó con su nombre y apellidos, fue como un trovador ofreciendo versos de amor a su dama. Así se expresó don Rafael Bernabéu, en 1982, en el prólogo a la segunda edición de la Historia Crítica y Documentada de la Ciudad de Requena[1]. Don Rafael amó a Requena y Requena amó, con profundo respeto y consideración, a don Rafael. No obstante en un par de ocasiones alguien intentó obstaculizar esa historia de amor recíproco.

    El aprecio del vecindario de Requena a don Rafael fue tempranamente manifiesto en 1938, cuando, como nos desvela Víctor Galán, se inició un proceso contra él basado en “denuncias fundadas sobre su conducta” posiblemente emanadas de alguien próximo en lo profesional, quizá envidioso. Aunque “al final se impuso el buen corazón de muchos convecinos, y el ingenio de don Rafael pudo rendir en los años sucesivos nuevas muestras de afecto hacia su querida Requena”[2]. No obstante, el haber sido expedientado por la República no le libró de volver a ser encausado en los años siguientes al fin de la guerra civil. En el primer franquismo se le inhabilitó para cargos de confianza y suspensión de sueldo durante cinco años[3]. Todo ello no fue óbice para que don Rafael siguiera con su ardua tarea investigadora sobre Requena, gozando del reconocimiento y afecto de sus gentes, por lo menos de una inmensa mayoría, de lo contrario no hubiese sido posible el éxito de una suscripción que permitió la edición de la Historia de Requena.

 

Don Rafael y la Historia Crítica y Documentada de Requena,

    En 1945, don Rafael dio cima a su ingente obra de “rehabilitar la verdad del pasado requenense”, ofreciendo el “fruto de afanosos estudios” y “fecundos escarceos por los archivos españoles”, iniciados veinte años antes, con la primera edición de su Historia Crítica y Documentada de la Ciudad de Requena[4]. En esa fechas el pueblo de Requena le demostró su amor con el éxito de una suscripción popular, que permitió editar la obra y el Ayuntamiento mostró su público reconocimiento al “infatigable y cultísimo cronista de la ciudad”, otorgándole  por “aclamación del Consistorio” el título de Hijo Adoptivo y Predilecto de Requena.

    La Historia crítica y documentada de la ciudad de Requena, en palabras de los documentos oficiales del Ayuntamiento, era una obra en la que don Rafael expresaba “su elegante manera de amar a su pueblo”. El proceso de edición se había iniciado un año antes[5] con la apertura de una suscripción pública, encabezada por significativas autoridades de ámbito provincial y local[6], pero valió la pena. La obra era el resultado de “esfuerzo y el sacrificio de toda una juventud” para “regalar a los requenenses un monumento de su historia”. Un regalo “moral y material”. Moral “porque así se lo propuso el autor al querer ofrecer a los requenenses los fueros privilegiados de su intelectualidad maravillosa vertidos al papel en forma de historia de Requena”. Palabras que no dejarían de chocar con la también proclamada “humildad y sencillez” de don Rafael. Y material, porque había ofrecido su obra sin que se mezclase “el interés utilitario, ejemplo vivísimo del alta espiritualidad que le adorna y elegante manera de saber amar a su pueblo”. También, porque la obra materialmente constituida, una vez escrita fue entregada a Requena, y en su nombre y representación al Ayuntamiento, “quedando cumplido con ello en fin moral que el autor se propusiera”.

    El Ayuntamiento patrocinó la edición de la Historia crítica y documentada de la ciudad de Requena sin carácter exclusivista, pues había entendido “que con la entrega de la obra, espléndido regalo del espíritu,  el autor dejaba su corazón y su alma toda entre los requenenses; y a ellos correspondía administrar este caudal de fe y amor”, a la vez que saldar tan ingente deuda de gratitud. El Ayuntamiento dio carácter popular al hecho y carácter popular a la edición. Es más el pueblo de Requena, a través de sus fuerzas vivas y entes representativos, hizo llegar al Ayuntamiento sus más sentidas expresiones de gratitud a don Rafael, que no había nacido en Requena, pero que sin embargo “ha sabido amarla cual el mejor de sus hijos, honrarla y cantarla como nadie”. De ahí que don Rafael Bernabéu López, maestro, cronista de la ciudad y autor de la Historia Crítica y Documentada de la Ciudad de Requena, por aclamación del Consistorio recibió el título de Hijo Adoptivo y Predilecto de Requena.

    En su laudatorio informe sobre  la obra publicada el Ayuntamiento hizo un amplio comentario sobre el trabajo realizado por don Rafael, resaltando tanto su contenido, dado que  no se trataba de un librito más, sino de un “monumento completo de historia, literatura y arte”, como su metodología, su lenguaje y la belleza formal de la edición. Vale la pena leer los textos originales. De momento no sé quien fue el autor de tan apasionado comentario sobre la obra de don Rafael, ya que está inserto en la Memoria, un documento meramente administrativo del Ayuntamiento.

“La historia crítica y documental de la ciudad de Requena no es un librito más. Se trata de la labor de 25 años de análisis de estudio metódico, de suprimir el polvo a museos y bibliotecas, de recopilar una bibliografía amplísima, de concreción del hecho histórico y verídico constatado por un minucioso estudio de comprobación. Y, es, en suma, el esfuerzo constante y paciente dirigido por inteligencia privilegiada para regalar a los requenenses un monumento completo de historia, literatura y arte, que partiendo de los primitivos tiempos y terminando lo años de análisis en los tiempos actuales específica el hecho histórico y analiza sus causas y consecuencias. Por ellos desfilan ante nuestra vista, la geografía como la topografía, la panorámica requenense con las circunstancias que las alteran; la evolución idiomática castellana con sus caracteres y particularidades; las evoluciones y las revoluciones políticas que caracterizaron diferentes periodos de nuestra historia. Y, la cultura y la religión que marcan profundas huellas en la psicología del país. Y, en fin, las glorias y los reveses que definen perfectamente las grandes virtudes de nuestro pueblo y también sus grandes defectos. Es también monumento literario, porque el autor, gran dominador del idioma castellano, deleita al que leyere: las figuras y licencias de lenguaje están en perfecta armonía con la sintaxis más pulcra, que a su vez constituye la expresión más diáfana del sentido de objetividad con que ha sido presidido el formato literario de la obra y la versión del punto histórico de qué se trate con sus particularidades más esenciales. Y no es despreciable el concepto de monumentalidad que atribuimos a la obra en su aspecto artístico, porque el autor la presenta, así en su conjunto como en sus partes, embellecida por una perfectísima coordinación de los hechos entre sí que permite evitar la pérdida de la ilación metódica de lector, aún de los hechos o circunstancias menos relacionados entre sí; porque acumula, perfectamente organizado y acotado, un caudal tremendo de bibliografía interesantísima, de utilidad evidente al que estudiare; y porque nos ofrece su obra ilustrada con fotograbados, discreta y ordenadamente situados, que describen bellezas naturales del país, monumentos arquitectónicos y personajes ilustres de Requena, concepto estos que compendian la maestría artística del autor y que unidos al formato material y litográfico, colocan esta obra en el pináculo de las de su clase”[7].

Las “Estampas requenenses”

    Entre las dos ediciones de la Historia Crítica y Documentada de la Ciudad de Requena, la de 1945 y la de 1982, don Rafael escribió muchas cosas, pero las que mayor impacto popular tuvieron fueron las “Estampas requenenses”. Una vez más, don Rafael expresará en ellas su profundo amor por Requena.  

    Desde 1960  don Rafael había impartido unas charlas en la radio, bajo el título “Estampas Requenenses”, que fueron muy bien acogidas entre los oyentes. En 1962, la XV Fiesta de la Vendimia, cuyo presidente aquel año fue Luis Gil-Orozco Roda, pensó en la posibilidad de publicarlas, no sólo por el éxito radiofónico obtenido sino porque el autor se lo merecía, puesto que don Rafael “alentó y colaboró” en todo cuanto se le hubo requerido con la Fiesta de la Vendimia. En agosto de 1962 veía la luz el libro “Estampas Requenenses[8].

    En Estampas requenenses, a modo de presentación y en breves y concisas palabras, don Rafael expresó que lo que deseaba y lo que le haría sentir plenamente satisfecho era que aquella “apasionada disección del cuerpo y alma de la Requena milenaria fuese comprendida y asimilada por los requenenses”. Y, muchos años después, podemos ratificar que así fue. Lo anunció José María Sánchez Roda con las bellas palabras del prólogo de Más estampas requenenses: “Y su pueblo toma conciencia con él porque las cosas de Rafael Bernabéu tienen un irresistible poder de evocación que se transmite insensiblemente y cala hondo”. Su lenguaje “es llano y sencillo porque es el único posible para hablar de las cosas sencillas y llanas. Y aun, como imprimiendo a su narraciones parte de sí mismo, hay un sutil estilo coloquial un suave matiz humorístico que le presta una encantadora amenidad”[9]. Hoy lo ratifica otro estudioso de Requena, Víctor Manuel Galán Tendero: “El conciso estilo de Rafael Bernabéu permite comunicar con claridad y precisión cualquier cuestión ciertamente compleja.  En sus charlas radiofónicas aplicó su habilidad de maestro para hacerse entender de la mejor manera posible, sin caer en la vulgaridad y manteniendo un tono jovial. Hoy en día, su forma de escribir resulta muy recomendable para todo aquel que escriba pensando en una publicación digital de internet”[10].

    En el prólogo de Estampas requenenses don Rafael indicaba que con los materiales recogidos en las charlas de la emisora local, pretendía: “Vulgarizar nuestras pretéritas grandezas. Exaltar los auténticos valores requenenses. Exhumar las cosas que cayeron en el olvido. Actualizar un copioso anecdotario en trance de desaparecer. Analizar la profunda evolución operada en los últimos años. Perfilar los rasgos más acusados de nuestro tipismo. Ofrecer en su propia salsa nuestro singular refranero. Sembrar, en suma, el afecto hacia la tierra bendita de nuestros mayores”[11]. Y lo consiguió.

    Decía José María Sánchez Roda que “de las grandes lecciones que todos le debemos es la más importante, quizá, el habernos enseñado a sentirnos gozosamente requenenses”[12]. Así fue y así sigue siendo. No sé a qué precio se vendió el libro, objeto todavía casi de lujo en la Requena de comienzos de los sesenta, pero sí sé  que aquel libro pululó por todas las casas de los que entonces éramos todavía unos niños estudiando el Bachillerato elemental y lo leímos con avidez. Los mayores vieron reflejado su mundo en aquellas estampas, mi abuela lo comentaba con entusiasmo, y los pequeños veíamos en letra impresa las cosas de las que nuestros abuelos nos hablaban. Cierto que sembró don Rafael, y mucho, en nuestras pequeñas mentes el afecto hacia la bendita tierra de nuestros mayores y, tan profundamente, que cuando nos hicimos mayores, ya abuelos, no podemos, -no puedo- dejar de reconocer que ese vulgarizar, exaltar, exhumar, analizar perfilar la vida de Requena y sus gentes en su pasado, más o menos lejano, alienta hoy mi quehacer favorito.

    Don Rafael, cuando yo tomé conciencia de su existencia, era maestro nacional en el –mi muy amado- Grupo Escolar Alfonso X-. Era, como procedía en aquella época, maestro de chicos, pero no había ningún problema cuando alguna niña decidía continuar estudiando en el Instituto de Enseñanza Media, en mandarla a clase de don Rafael. Así lo recuerdo. Un día mi maestra de entonces, doña Emilia Reverte, me mandó bajar a la clase de don Rafael –nosotras estábamos en la primera planta-, al objeto que me fuese preparando el “Ingreso” al Bachiller en el INEM de Requena. Nunca se me ha olvidado. Lo que primero que me puso en la pizarra fue resolver una división de tres o cuatro cifras… ¡para mis ocho años, más o menos, aquello fue complicado! Un año después, superé el “Ingreso”. Más de medio siglo después el “maestro nacional” era algo más para mí, era “maestro de historiadores”.

    Un buen conocedor de la Historia Crítica y Documentada de Requena, Víctor Galán, ha puesto de manifiesto como  se ha convertido en la obra de referencia obligada para todo aquel que quiera iniciarse en el conocimiento de la Historia requenense. Don Rafael utilizó fuentes documentales de los archivos de Requena y del resto de España. Introdujo el rigor del positivismo en nuestra historiografía, aportando los documentos que permitieron resituar debidamente una determinada cuestión histórica.  Fue y es, algo muy importante, una invitación al trabajo generoso, una propuesta para seguir trabajando “aspectos demográficos, ganaderos, agrícolas, artesanales, tributarios e institucionales de la Requena del pasado, que nunca conformó una isla ajena a su continente. La grandeza de don Rafael Bernabéu radica en haberse erigido en avanzado capitán de otros, guiando sus primeros pasos”[13]. En eso estamos. En palabras de Marcial García, los que “hoy trabajamos por la cultura requenense le debemos mucho y en muchos casos, entre los que me incluyo, la motivación primera para dedicarnos a ello”[14]

No quiero extenderme más, dado que tanto su biografía, como el estudio actual de su obra y su faceta musical han sido llevadas a cabo por César Jordá, Víctor Galán y Marcial García. A ellas me remito.

En Crónicas Históricas de Requena:
 

Víctor Galán Tendero.

15.12.2014 “La Historia de Rafael Bernabéu, una obra de cabecera”.

17.02.2017  “Rafael Bernabéu, un pionero en la forma y en el fondo”.  

12.03.2017 “Hablar de Guerra civil en 1945 por medio de otras épocas histórica, Bernabéu y Vicens Vives”.

 24.04.2017  “Rafael Bernabéu, encausado y vecino de la Requena de 1938”.

Crónicas Históricas de Requena.

24.01.2017. “Don Rafael Bernabéu López, nuevo autor de Crónicas Históricas de Requena”.

13.07.2017. “Acerca de Requena y el valencianismo. Bernabéu y la cuestión valencianista”.

Marcial García Ballesteros.

25.11.2017 “25 años sin Rafael Bernabéu. Esbozo del músico y musicólogo requenense”.

En “Historiarum”.

16.06.2014. César Jordá Moltó. “Rafael Bernabéu López”.

 



[1] Rafael Bernabéu López. Cronista de la Ciudad e Hijo Adoptivo de Requena. Historia crítica y documentada de la ciudad de Requena, Artes Gráficas Molina, 1983, 561 p

[2]Víctor Manuel  Galán Tendero. “Rafael Bernabéu, encausado y vecino de la Requena de 1938”, en Crónicas históricas de Requena. 24.04.2017 http://cronicas-historicas-de-requena.webnode.es/news/rafael-bernabeu-encausado-y-vecino-de-la-requena-de-1938.

[3] Alfonso García Rodríguez. La Educación en Requena. 1539-2003. Requena, 2012, pp. 267-269.

[4] Rafael Bernabéu López. Historia crítica y documentada de la ciudad de Requena. Impreso por a. Molina en 1945. 440 p.

[5] El Ayuntamiento informó, en 1945, a la Superioridad, vía Memoria de Secretaría, que se iba a publicar la obra. Las memorias se realizan en el primer trimestre del año siguiente al del ejercicio correspondiente, de ahí que en la Memoria de 1944, redactada en 1945 ya se supiese del éxito de la suscripción y del avance  de la impresión del libro. AMRQ. Ayuntamiento Nacional de Requena. Memoria del Ejercicio de 1944. s.f.

[6] “Todas las clases sociales han contribuido económicamente. También lo ha hecho el Ayuntamiento. Y merece que destaquemos aquí, que para esta obra de cultura exaltación requenense, han verificado aportaciones en cuantía elevada los excelentísimos señores Gobernador Civil de la Provincia don Ramón Laporta Girón; Subsecretario de Agricultura don Emilio Lamo de Espinosa y Enríquez de Navarra; ex Gobernador Civil de Valencia don Francisco Planas de Tovar y otras ilustres personalidades que se asociaron entusiásticamente a esta empresa”. AMRQ. Ayuntamiento Nacional de Requena. Memoria del Ejercicio de 1947, p. 23

[7] AMRQ. Ayuntamiento Nacional de Requena. Memoria del Ejercicio de 1947,  pp. 22-23-

[8] Rafael Bernabéu López. Estampas requenenses. Carta-prólogo de Luis Gil-Orozco Roda. XV Fiesta de la Vendimia, Requena, agosto de 1962, Imprenta Molina, 205 p.

[9] José Mª Sánchez Roda, prólogo en Rafael Bernabéu López. Más estampas requenenses. Requena, Imprenta Molina, 1974, p. 5.

[10] Víctor Manuel  Galán Tendero. “Rafael Bernabéu, un pionero en la forma y en el fondo”, en. Crónicas históricas de Requena, 17.02.2017. http://cronicas-historicas-de-requena.webnode.es/news/rafael-bernabeu-un-pionero-en-la-forma-y-en-el-fondo/

[11] Rafael Bernabéu López. Estampas requenenses...p. 7.

[12] José Mª Sánchez Roda, prólogo en Rafael Bernabéu López. Más estampas…p.5.

[13] Víctor Manuel  Galán Tendero. “La Historia de Rafael Bernabéu, una obra de cabecera”, en Crónicas históricas de Requena”, http://cronicas-historicas-de-requena.webnode.es/news/la-historia-de-rafael-bernabeu-una-obra-de-cabecera-por-victor-manuel-galan-tendero-/

[14] Marcial García Ballesteros. “25 años sin Rafael Bernabéu. Esbozo del músico y musicólogo requenense”. http://cronicas-historicas-de-requena.webnode.es/news/a25-anos-sin-rafael-bernabeu-esbozo-del-musico-y-musicologo-requenense-por-marcial-garcia-ballesteros/