EL GOBIERNO DE LA COFRADÍA DE LA VERA CRUZ EN EL BARROCO. POR RAFAEL BERNABÉU LÓPEZ.

 

                                 

                De las primeras decisiones de la Sangre sabemos que sus offiçiales o directivos reuníanse en la celda prioral del monasterio del Carmen, designándose entre ellos dos Mayordomos (uno por el estado noble y otro por el plebeyo), dos Clavarios, un Alférez o portador del Estandarte y dos Plateros; que todos estos eran nombrados anualmente por sus antecesores y confirmados por el pleno de cofrades, quienes utilizaban en las votaciones gallobas blancas (voto positivo) y negras (voto negativo); que, en ocasiones, eran designados oficiales personas ajenas a la Vera Cruz (Acta del 4 de abril de 1632); que los verdaderos presidentes de la cofradía eran los priores del Carmen; que los cabildos generales se convocaban, como en la actualidad, a golpe de campana, celebrándose en la sacristía del Carmen; que el oficio de Alférez o portador del Pendón reservábase en un principio para el lucimiento de la gente moza; que a los entierros de los cofrades asistían los hermanos en pleno llevando un Crucifijo y las insignias de la Hermandad; que en la noche del Jueves Santo obsequiaban los Clavarios a los frailes carmelitas con çierta colación que no tardó en prohibirse; que la Vera Cruz regalaba a los frailes en la Pascua dos o tres cabritos; que no eran extrañas las rivalidades entre los hermanos del estado noble y los del llano; que estos últimos, auténticos forjadores de aquella brillantísima Requena de tejedores y mercaderes de seda, adquirieron para la cofradía imágenes de indiscutible mérito; que los primitivos Mayordomos pedían la limosna de hilaça (residuos de cáñamo y lino) para confeccionar los hachones de pedriega que fulguraban en los cortejos procesionales.

                              

                Puerta de comunicación del templo del Carmen con su sacristía, lugar de reunión de los cofrades de la Vera Cruz.

                Rafael BERNABÉU LÓPEZ, La Vera Cruz requenense. Efemérides, ceremonias, litigios, ordenaciones y curiosidades, Requena, Artes Gráficas Molina, 1955, pp. 19-20.