El INTERIOR DE UN ESTADO IBÉRICO. REQUENA Y LA TIERRA DEL CABRIEL. Parte 2. Por Javier Jordá Sánchez.

El INTERIOR DE UN ESTADO IBÉRICO. REQUENA Y LA TIERRA DEL CABRIEL. Parte 2

ANÁLISIS POR ZONAS

1º/ Alrededor de Los Villares (Caudete de las Fuentes)

1.a / SINARCAS-ALIAGUILLA

  Comienzo describiendo el noreste. Existe allí un extenso llano, frecuentado por ríos, regajos y ramblas, con tierras de excepcional fertilidad. Es una tierra que corresponde a Sinarcas y Casillas de Ranera. Está rodeado por las vertientes abruptas y montañosas de ríos, como el del Regajo, que es afluente del Turia y en su curso ha horadado profundas gargantas que ejercen de separación zonal con otra demarcación ibérica norteña que hubo entorno a las estribaciones del Sistema Ibérico.

  Estimo su superficie aproximada en unos 65 kilómetros cuadrados. Su situación como límite noreste de nuestra demarcación ibérica, la hace estar bordeada, al noroeste por las faldas de Pico Ranera (Talayuelas, CU) de 1430 metros de altura, en línea visual hacia el sur con el “Alto de Sobrarias” (Aliaguilla), a 1240 metros de altura. En Sobrarias se alza un poblado ibérico vigilante sobre el llano, de imponentes murallas y foso, con unas 3´5 hectáreas de superficie. Junto a él, a 800 metros de distancia al noroeste, la “Cañada de la Plata” (Aliaguilla), una posible antigua mina argéntea. A 1,5 kms hacia el sureste, está la torre posicional ibérica de “Peñarrubia”(Aliaguilla), vigilante del paso hacia el llano de Sinarcas, que transcurría desde el poblamiento ibérico de “Cuesta de la Torre”, sobre la misma población de Aliaguilla * (Madoz,) por el paso de Peñarrubia, siguiendo el regajo de La Canaleja, que lo cruza. En la travesía del mismo pueblo, se conserva una fuente de época romana, testigo del viario comentado.

Muralla oeste y foso del poblado ibérico de Sobrarias, Aliaguilla

  Desde allí hacia el suroeste nos encontraríamos el desnivel de dos sierras, la de Aliaguilla y la de Mira, que parecen ejercer de separación natural con el “estado” ibérico vecino del noroeste, y transcurren paralelas al río Ojos de Moya o Mira. Sobre estas sierras tendría lógica encontrar algún punto en altura que conectara visualmente “Cuesta de la Torre” (Aliaguilla), El Molón (Camporrobles) y Molón II (Mira), pues los poblados ibéricos están a menos altura que las sierras. Viniendo desde el sur, entre estas sierras, transcurre un muy antiguo camino, la “Cañada o Vereda Real”, que cruza toda la demarcación central de nuestro “Estado” ibérico, recorriendo muchos de los poblados ibéricos importantes citados.

  El llano de Sinarcas reúne unos cuantos yacimientos arqueológicos iberos: “Cañada del Salitral” (necrópolis ibera), “La Maralaga” (fabricación de cerámica ibera), “Cerrito de las Peñas”, “Tejería Nueva” (necrópolis ibera), “Cañada del Pozuelo” (cerámica ibera y lápidas mortuorias con inscripciones de nombre iberos en latín), “Pozo de Berceruela” (ibérico y medieval, donde apareció una cabeza de piedra de mujer) y “Los Chotiles” (necrópolis). Es de notar que abundan las necrópolis en este llano, hasta cuatro localizadas.

  En las sierras que envuelven este llano encontramos numerosos poblados iberos en altura, típicos de una zona de importante vigilancia fronteriza, hasta ocho. Ejemplos son “Sobrarias” y “La Relamina” en la Sierra de Aliaguilla, al oeste; “Castellar de Picudo”, Castellar de Jarque” y “Casilla Gatel”, al norte, “Los Castillejos”(Charco Negro) (Sinarcas), al este y “Cerro Carpio” y “Cerro San Cristóbal”(Sinarcas) al sur. Este predominio de poblados en altura marca su carácter fronterizo.

  Y como colofón, como elemento de vital importancia de éste “Estado” ibero, el más identificativo, y que podríamos considerar como la insignia ibera de esta comarca, es la “Estela de Sinarcas”. Es una losa de piedra rectangular cuya parte superior es semicircular, y en su superficie están grabadas 7 líneas en signatario ibérico. Esta estela, como muchas de nuestras piezas arqueológicas ha ido a parar al Museo de Prehistoria de Valencia, lejos de su lugar de origen. Se le ha dado el carácter de lápida funeraria, aunque en realidad nadie ha conseguido descifrar su texto coherentemente. Apareció junto al pozo comunal del pueblo de Sinarcas, es decir, junto a un antiquísimo punto de agua, seguramente también en época ibérica, en un punto aislado, sin enterramientos alrededor.. Su ubicación ha sido un lugar de paso y encrucijadas de caminos. Era un manantial de agua, donde enlazaban los 4 caminos que llegaban desde los 3 “estados” iberos vecinos, hasta el nuestro propio, hacia el sur. Su utilización pudo ser para lápida funeraria, o también como “hito” o “mojón” de indicación de límites entre tierras.

Estela de Sinarcas sobre la zona donde apareció

  Tras las sierras de Mira y Aliaguilla, nos encontramos dos ríos afluentes del Cabriel que cortan el terreno y ejercen de separación, el río Mira y el Narboneta. Entre ellos la orografía es algo complicada de salvar, sobre todo el río Narboneta, cuya caída desde su vertiente este es muy abrupta, cae entre 100 y 200 metros de altura en apenas 1000 metros de recorrido. Estamos ahora en otro llano fronterizo al sur de Sinarcas.

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Zona de influencia y confluencia entre el oppidum en altura de Sobrarias (Aliaguilla) y los cerros de San Cristóbal y Carpio (Sinarcas), con un radio de 3, 4´5 y 6 kiilómetros. Círculos verdes. Hábitats diversos ibéricos.

BIBLIOGRAFÍA

*(“Los Íberos en la Comarca de Requena –Utiel (Valencia)”; Alberto J.Lorrio (ed)) *(“El Molón. Oppidum prerromano y Hins islámico. Alberto J. Lorrio, Martín Almagro-Gorbea, Mª Dolores Sánchez de Prado).

* (PGOU Ayuntamiento de Requena)

         Autor: Javier Jordá Sánchez

*Continúa en la 3ª parte.