El INTERIOR DE UN ESTADO IBÉRICO. REQUENA Y LA TIERRA DEL CABRIEL, parte 4. Por Javier Jordá Sánchez.

1.c / TURIA, BENAGÉBER, SIERRA DE UTIEL

  Estamos al norte de este hipotético Estado ibérico. El límite natural lógico es el cauce del río Turia, y coincide con esta lógica el que sus yacimientos arqueológicos reúnan numerosos poblados y hábitats en altura. Su función, la de control y vigilancia.

  Ya hemos hablado de la zona de Sinarcas, zona de límites y encrucijadas de caminos. Al este de ella nos situamos ahora. El río Regajo marca un profundo surco divisor, y es afluente del río Turia, el cual continúa su camino hacia el este, aparentando ser límite norte del “Estado” ibérico. En este punto encontramos el fortificado poblado en altura de” Los Castillejos” y el “Charco Negro” (Sinarcas). Y no podemos evitar fijarnos que cerca de él se localiza otra antiquísima vereda que discurre paralela al curso del río Turia, al sur de éste, que viene desde zonas costeras y sube hasta Cuenca y Teruel.

  Siguiendo esta vereda, hacia el noroeste vemos tres poblados en altura: “Casilla Gallet”, “Castellar de Lo Jarque” y “Castellar de Picudo”. Estos dos últimos, parecen otros dos cerros gemelos fortificados en altura, uno a cada lado de la vereda cuando entra hacia Talayuelas por su vía natural, como una “puerta” de entrada. Y al sureste, la vereda nos conduce hacia el poblado fortificado en altura de “Punto de Agua” (Benagéber), junto al poblamiento en llano del “Manantial” (Benagéber), y cerca de un magnífico ejemplo de torre de vigilancia ibérica situada enfrente de Punto de Agua, “Dalta” (Benagéber), precisamente para evitar las zonas oscuras de visión, permitiendo la comunicación con otros poblados cercanos que en esta ocasión serían “Charco Negro” al norte, y “La Atalaya” al sureste, cerca de Villar de Tejas, siguiendo esta vereda. La “Atalaya” es un magnífico poblado fortificado en altura, con muralla, torre y foso, bastante extenso, de unas 3,5 hectáreas y que debió ser el más importante en el límite norte del Estado ibérico. Observando su entorno, nos podemos dar cuenta de su aislamiento respecto a otros hábitats ibéricos, lo cual no quiere decir que no existiese alguno cercano no encontrado, pero sí que su función fuese de control y vigilancia en una zona limítrofe entre “estados” ibéricos. Desde él continúa la vereda sin poblados ni hábitats conocidos (debería haber alguno) hasta la confluencia del río Reatillo.

La Atalaya y su radio de influencia a 3, 4´5 y 6 kms. Círculos verdes: hábitats diversos ibéricos.

  Al sur de esta vereda se yergue altiva la Sierra de Utiel, que separa visualmente a La Atalaya del gran llano interior de este hipotético Estado ibérico. Sobre esta sierra deben existir poblamientos que desconozco, para la necesaria comunicación entre ambas partes, tan sólo algunos poblamientos del Bronce. De aquí mi interrogante sobre si éstos continuaron siendo de utilidad en épocas siguientes.

  A 8 kms al suroeste de La Atalaya, cruzando la Sierra de Utiel, se sitúa el poblado fortificado ibérico en altura con murallas y torre, de “La Mazorra” (Utiel) con más de 1 hectárea de superficie, típica fortificación de control de su área. También al suroeste, a 6 kms de La Atalaya otro poblado fortificado en altura, el de” La Caparrota” (Requena), que igualmente debía ser otro punto de control territorial con murallas y torre. Y 5 kms al oeste de La Mazorra, cerca de la aldea de La Torre, existen los restos una “torre fortificada” ibérica que controlaba el paso desde las tierras de Caudete de las Fuentes-Utiel hacia las de Sinarcas.

Poblamientos ibéricos entre el río Turia y la Sierra de Utiel, en círculos verdes.

Autor:

      Javier Jordá Sánchez

*(Continúa en parte 5)