LA BANDERA DE LA REQUENA DE FELIPE II. POR VÍCTOR MANUEL GALÁN TENDERO.

                

                Desde tiempos muy antiguos las enseñas han tenido una gran relevancia en la Historia política y militar. Los ejércitos han entrado en combate enarbolándolas con la máxima gallardía posible y su pérdida a manos del enemigo se ha juzgado una gran mácula.

                Por esta razón su portador era agraciado con importantes honores. En la Castilla medieval recaía en el alférez mayor de la hueste de un concejo tal distinción. De condición hidalga, su voz era escuchada con atención en el ayuntamiento y podía traspasar su oficio a sus hijos y descendientes con cierta frecuencia bajo determinadas condiciones.

                En la Requena del siglo XVI la hueste concejil ya no fue requerida por el rey como en el pasado, pero la unión de reinos hispánicos no la anuló y sus escuadras tuvieron que encararse a los bandoleros que violentaban la frontera del reino de Valencia y a dificultades mayores si cabe.

                En 1591 Aragón se alteró contra Felipe II, que ordenó el 2 de diciembre la movilización de la hueste o milicia requenense con destino a Teruel.  La petición incomodó a los vecinos, que no tuvieron más remedio que encargar en la ciudad de Valencia una bandera que los representara de la más digna posible en tal circunstancia.

                La documentación nos describe sus colores y sus símbolos con precisión, que los prohombres requenenses tenían muy claros. De color cielo sembrado de estrellas, su escudo acogía una llave y una estrella.

                En heráldica la elección de tales elementos distaba de ser fortuita y respondía a unos significados muy concretos, reconocidos por todos para ser debidamente proclamados por los reyes de armas en las lides caballerescas de una sociedad en la que la imagen tenía tanto protagonismo.

                El color cielo se asociaba con la fidelidad, las estrellas (las de la condición heroica) simbolizaban la prudencia y la llave era una muestra de la tranquilidad.

                Elementos de tiempos anteriores, se avenían muy bien con el título de muy leal de la villa, tradicional custodia de la puerta de Castilla, que se pregonaba con orgullo no solo en el encabezamiento de las actas municipales sino también en la bandera que ondeaba en honor del servicio al monarca.

                Fuentes.

                ARCHIVO HISTÓRICO MUNICIPAL DE REQUENA. Libro de acuerdos municipales de 1587 a 1593, nº. 2898.

                Escudo posterior de Requena en el que se encuentran presentes los elementos de tiempos de Felipe II.