PANORAMA DEL MUNDO IBÉRICO EN LA MESETA DEL CABRIEL. POR JAVIER JORDÁ SÁNCHEZ.

   La escasa datación sobre el mundo calcolítico, broncíneo, pre-romano e ibero-romano en la Meseta del Cabriel relega la información de esta época de “historia” a “elucubración”, lo cual hace más interesante su saber, ya que es una labor de investigación antes que de narración.

   Aún así, existen elementos de gran importancia, algunos con un excelente trabajo de estudio y otros con una relevante aunque superficial información sobre el tema.             

   Trabajos arqueológicos importantes y con continuación se han hecho en Los Villares (Caudete de las Fuentes), El Molón (Camporrobles) o Las Pilillas (Requena), y de menor relevancia y algunas sin continuación (incluso abandono) en La Calerilla (Hortunas), Cerro Hueco (Campo Arcís), Casillas del Cura (Venta del Moro), Peladilla (Derramador), La Muela (Casas de Cuadra), Cerro y Casa de la Cabeza (Los Duques), Castillejo (Requena), Castellar (Hortunas), La Mazorra (Utiel), San Cristóbal (Sinarcas), Cueva Santa (Mira-Villargordo del Cabriel), Pico de los Ajos (Yátova-Venta Gaeta), etc…

   Piezas ibéricas encontradas en la Meseta del Cabriel o en su “Estado ibérico” aledaño,  de gran interés para el mundo ibérico son la “Estela de Sinarcas” (magnífica pieza pétrea que incluye un interesante texto en ibérico nororiental), los plomos con escritura ibérica nororiental del “Pico de los Ajos” en la Sierra Martés (grupo de plomos de este tipo más extenso encontrados), plomos del mismo tipo, vasijas decoradas con dibujos antropomorfos de “Los Villares”, casco de plata, etc..encontrados en “Los Villares” de Caudete de las Fuentes (también de gran valor histórico), falcatas y cuchillos en “El Molón “ de Camporrobles, “Guerrero del Ardal” cerca del Pontón (cabeza de guerrero ibérico grabado en piedra). Y eso que sepamos.

    Un excelente trabajo de campo se ha hecho en el Plan General de ordenación Urbana de Requena por el equipo del arqueólogo Enrique Díes Cusí, para identificar los cerca de 400 yacimientos arqueológicos, de todas las épocas, existentes en el término municipal. Entre ellos, muchos de la época ibérica antigua, plena y tardía. Pocos municipios he visto en los que se haya realizado un esfuerzo tan importante de catalogación patrimonial. Y esto es un elemento muy importante para el estudio histórico.

   Existen varios equipos de arqueología interesados en el estudio de la época ibérica en la Meseta del Cabriel, aunque divididos y sin elaborar un trabajo en común contrastado que ejerza sinergias positivas en la investigación. Se han elaborado interesantes trabajos sobre el contexto comarcal entre los que destacaríamos los de Alberto Lorrio (El Molón de Camporrobles,..), Consuelo Mata (Los Villares de Caudete…), José Manuel Martínez (La Villa de Requena…), David Quixal (Río Magro, Pico de los Ajos, Casa de la Cabeza)..y otros.

    Y nos faltan las “fuentes históricas”, sobre las que no hay estudios reflejados, pero de donde seguro que podemos sacar importantes datos. Porque, al fin y al cabo no sabemos nada concreto sobre quienes eran aquellos iberos que habitaban este “Estado ibérico”. Sí, los expertos dicen que el oppidum ibérico de Los Villares de Caudete de las Fuentes se llamaba Kelin en época ibérica. Se llegó a esta conclusión después de haber recibido la información por parte de aquellas personas que encontraron múltiples monedas de cecas ibéricas en aquel terreno, según dijeron. De entre estas monedas un porcentaje cercano al 30% eran de la ceca de Kelin, y al ser el lugar donde más monedas de este tipo se encontraron, se pensó que su ubicación fue Los Villares. Y quizás sea así.

   Dicho esto, los yacimientos ibéricos de la Meseta del Cabriel son muy numerosos, lo cual indica que estuvo muy poblada, lo cual indica que debió tener una cierta relevancia histórica, lo cual nos lleva a interesarnos hasta qué nivel llegó.

  MAPA DE LOS POBLADOS IBÉRICOS DE LA MESETA DEL CABRIEL. Los círculos multicolor de tamaño grande, mediano y pequeño indican poblados según sus dimensiones; los marrones, necrópolis; y los verdes, santuarios.

    Elaboración del autor.