SANCHIS BOSCH, JOSÉ. POR MARCIAL GARCÍA BALLESTEROS.

SANCHIS BOSCH, José

Materia:      MÚSICA

                            

Época:

Xátiva (Valencia), 11/08/1911  -  Valencia, 12/09/1990

Referencias:                 

MÚSICA, COMPOSICIÓN, DIRECCIÓN.

Obra:

Pasodobles, Canciones, Revistas Musicales, etc.

Títulos Principales:

Madrigal (pasodoble, 1942)

De la Villa vengo y a las Peñas voy (revista musical, 1944)

Sucedió en Requena (revista musical, 1945)

Guillermina (pasodoble coreable, 1944)

Pasodobles, Marchas moras, Canciones ligeras, etc.

Bibliografía:

GARCÍA BALLESTEROS, Marcial

-      “Efemérides musicales requenenses: José Sanchis Bosch (1911-1990”, en Requena Musical, (nº 33), Revista de la Sociedad Musical “Santa Cecilia”, Requena, 2011, pp. 33-34.

-      Mariano Pérez Sánchez 80 Años de Música Requenense, Requena, Ayuntamiento y Centro de Estudios Requenenses, 1996.

-      “José Sanchis Bosch (1911-1990”, en Pego en Festes, Revista de las Fiestas de Pego (Alicante), Pego, 2012, pp. 34-39.

NÚÑEZ, Marcos, “¡Cómo han cambiado los tiempos en nuestra sociedad musical!”, en revista El Trullo, Fiesta de la Vendimia, Requena, Diciembre, 1998.

SÁNCHEZ PÉREZ, Juan (Cronista Oficial de la villa de Bullas), Historia de la Música, bullas y la Copa. Edición del Autor, Bullas (1997), pp. 85-131.

Otros Datos:

Archivo Marcial García Ballesteros; Archivo Municipal de Requena; Prensa Histórica de Requena; etc.

Notas Biográficas:

La Historia reciente de Requena tiene algunos personajes notorios llegados de fuera, sin cuya contribución nuestra música no sería lo que es. Hombres que consiguieron, pese a su corta estancia, ser recordados con gran cariño.

Es el caso de José Sanchis Bosch, Director de la Banda Municipal de Requena entre 1939 y 1947, quien además de forjar buenos músicos, colaboró con el renacer de la cultura requenense en los duros años de la posguerra, cuando más falta hacía la imaginación y el trabajo creativo.

Un sacerdote, Juan Sánchez Pérez, cronista oficial de Bullas (Murcia), es quien nos ha dejado un perfil biográfico más extenso (Sánchez, 1997, p. 85):

“Don José Sanchis nació en Játiva (Valencia) el 11 de agosto de 1911; hijo de José, de profesión cartero y de Consuelo, ama de casa. Tuvo una hermana menor, Consuelo, a la que estuvo muy unido durante toda su vida... Su madre era una mujer de gran sensibilidad que confió siempre en su hijo para que, mediante el estudio, alcanzase el nivel intelectual, cultural y profesional que merecía por sus aptitudes, esfuerzo e interés por aprender. Fue ella la que apoyó en todo momento el inicio de su carrera artística. Como acontece con gran frecuencia, el vínculo materno-filial fue mucho más intenso y enriquecedor que el tenido con su padre... Desde muy joven se interesó por la música, aunque no había antecedentes musicales en su familia. Estudió en los Conservatorios de Música y Declamación de Valencia y Madrid”.

En 1925 se forma en Játiva la Orquesta Sinfónica “El Españoleto”, denominada así en honor al pintor setabense José de Ribera “Lo Spagnoletto” (1591-1652), que debuta en enero de 1926, dirigida por Vicente Terol (1885-1957), autor junto a su hermano Arturo del famoso pasodoble “Las Provincias”.

Terol, músico mayor de la Banda del Regimiento de Otumba, con acuartelamiento en Játiva, consigue conjuntar músicos de las dos bandas setabenses (La Primitiva y La Nueva), junto a miembros de la banda militar, y crea esta orquesta sinfónica de unos cuarenta componentes, que se atreve con Beethoven, Mozart y otros clásicos, ofreciendo a Játiva una cultura musical sin precedentes. Durante estos años se forma musicalmente José, quien con veinte años y debido al traslado de Terol a Castellón, se hace cargo de la dirección de la orquesta hasta 1936, en que esta desaparece.

El joven pianista y organista, gracias a esta experiencia, se inclina por la dirección, aunque nada sabemos del periodo de guerra, en que la música quedó supeditada, casi por entero, al refuerzo de la moral de las tropas.

En 1939 llega Sanchis Bosch a Requena, contratado por el Ayuntamiento como director municipal y profesor de música. En la ciudad se ha reorganizado la Banda de Música y según las notas del propio Sanchis Bosch (Sánchez, 1997, p. 87), toma posesión del cargo el 3 de octubre.

Marcos Núñez (1997, p. 14) nos cuenta aquellos principios:

“Empezamos a recibir las primeras lecciones de solfeo en el antiguo café de D. Cecilio Armero... Era el último piso, casi un terrado. Allí mismo hacía la Banda sus ensayos. Director de Banda y único maestro para los educandos, D. José Sanchis Bosch. Como era también muy joven, conectaba bien con la juventud, motivo por el que salían muchos músicos a temprana edad. Cuando conseguíamos un instrumento, éstos eran de muy baja calidad, lo que hacía difícil la afinación de la Banda. No pasarían de cuarenta las plazas de músicos. No teníamos uniforme...”.

Durante su estancia en Requena (1945) contrae matrimonio con Carmen Ferragud Cuesta, dos años más joven que él, natural de Sagra, donde nacerá su hija mayor, María del Carmen (1946). En Requena actúa como organista en la iglesia de El Carmen, como asesor musical de la Sección Femenina y el Frente de Juventudes y en cuantos acontecimientos que requieran música se le solicita.

Esa juventud citada, veintiocho años al llegar a Requena, no solo le facilita las cosas con los músicos, sino que le hace estar en su mejor edad creativa.

En 1942 la Banda efectúa su primer desplazamiento, a Benimeli, para amenizar las fiestas locales.  Volverán en más ocasiones.

El 27 de Noviembre, con ocasión de Santa Cecilia, Sanchis Bosch estrena su pasodoble “Madrigal”. El maestro se ha ido integrando en la vida local. Su carácter alegre y afectivo le ha granjeado la amistad de las gentes de Requena, no solo en la banda, sino entre los jóvenes de su edad.

El 19 de Agosto de 1944 se celebra en Requena la primera Gran Verbena del Arrabal, organizada por el Grupo Arrabal, germen de lo que pocos años después será la Fiesta de la Vendimia. Sanchis Bosch y la Banda Municipal amenizan la Verbena con su música.

El 10 de Septiembre de ese mismo año se celebra una jornada musical con pasacalles, misa y concierto, para solemnizar la entrega de uniformes y bandera nuevos a la Banda Municipal. A renglón seguido, el 13 de Septiembre, los de Arrabal presentan una Grandiosa Velada Artístico-Musical, en el Cinema Armero, titulada Espectáculo ARRABAL nº 1.

En él actúa la Banda. El maestro acompaña al piano a los cantantes. Pero lo más interesante de esta velada es el estreno de un pasodoble “coreable” y “escenificado”, con letra y música del maestro Sanchis Bosch, que en los folletos se anuncia como “La Penicilina”, pero que ha pasado a formar parte del folklore popular de nuestros músicos bandísticos, además de figurar así en el título del material musical, como “Guillermina, Guillermina”, y que hoy en día se sigue interpretando con música y letra por los músicos de la banda.

Sanchis Bosch colaborará con Arrabal en todo cuanto le pidan. Así, el 24 de Noviembre de 1944 se estrena el Gran Espectáculo Cómico-Musical “De la Villa vengo y a las Peñas voy”, con música suya, organizado por la Banda y Arrabal, en conmemoración de Santa Cecilia. El éxito es total. La representación se repite el 1 de Diciembre a beneficio de la Campaña de Navidad y Reyes.

Porque la actividad del grupo no para. Pasado el éxito de “De la Villa vengo...”, Arrabal ya prepara el siguiente espectáculo, “Sucedió en Requena”, revista en dos actos y siete cuadros, de ambiente local, en la que Sanchis Bosch colabora con un colorido pasodoble: “¡Ahí va la Boda!”.

El 22 de Septiembre de 1945, José forma parte del Jurado del Certamen de Bandas de Requena, junto al catedrático del Conservatorio de Valencia, José Roca y a Rafael Bernabeu.

En febrero de 1946 se representa “La del Manojo de Rosas”,  de Pablo Sorozabal, una de las últimas grandes zarzuelas, estrenada tan solo doce años antes (1934). El elenco artístico lleva la base del grupo Arrabal y algunos contantes profesionales traídos desde Valencia. Todos dirigidos por Sanchis Bosch, alcanzando un éxito apoteósico que les hará repetir la función dos semanas después.

El maestro, querido por todos sus músicos, pero en especial por los más jóvenes, que aún hoy le recuerdan con un cariño muy especial, hace mejorar la calidad musical con paso firme. Así se explica por qué la Banda Municipal de Requena, dirigida por él, asiste al Certamen de Bandas de Valencia (2ª Sección), algo que no hacía desde 1890. La obra obligada es la Fantasía de “Golondrina de Madrid”, de José Serrano y como obra de libre elección “Acuarelas Campesinas”, suite de Emilio Cebrián. En el jurado, Ataulfo Argenta y Joaquín Rodrigo.

La Banda de Requena no obtiene premio, pero los músicos vuelven contentos porque se han atrevido a medirse con las mejores bandas de su categoría; algo que no volverá a pasar hasta 1954.

Casi a la vez que termina 1947, acaba también la estancia de José Sanchis Bosch en Requena y para sus músicos entra en el terreno de la leyenda. Su recuerdo perdurará entre los músicos que tocaron con él aquí, pero se irán difuminando los detalles: su marcha a Pego, de la que ahora hablaremos, se confunde con el paso de los años al estar convencidos los músicos de que Sanchis Bosch “era” de Pego. Su pista se pierde de tal manera para nosotros que no es sino hasta 2011 que la recuperamos, dando al fin con su familia y conociendo nuevos detalles sobre su vida a partir de la salida de Requena.

Efectivamente, a finales de 1947 se constituye en Pego la Banda y Escuela de Música Municipal y el maestro Sanchis Bosch es su primer director. Pero al parecer hay problemas administrativos para desempeñar sus funciones de forma  correcta y ese mismo año se presenta a las pruebas de adscripción al Cuerpo de Directores de Bandas Civiles, cuya colegiación es imprescindible para ser funcionario. En diciembre de 1948 se publica en el B.O.E. la lista de aprobados para ingreso en la 2ª Categoría del Cuerpo. José es el noveno de 29 aprobados.

Su labor con los educandos se va consolidando y la Banda actúa por primera vez en público en abril de 1949, durante la festividad de Sant Vicent. La formación la constituyen 38 músicos. La importancia de la banda crece. En octubre de 1949 se inaugura un templete en la plaza del Convent Vell y en noviembre celebran Santa Cecilia. La matrícula de la Escuela Municipal de Música en 1950 es ya de 114 alumnos, aunque la falta de instrumental hará que muchos educandos abandonen las clases. Al maestro Sanchis Bosch se le ocurre financiar esas carencias económicas mediante la representación de zarzuelas (“Tío...  yo no he sido”, de Rubio Laínez, “Chateau Margaux”, de Fernández Caballero, etc.). El beneficio es de 4.000 pesetas, considerable para la época. El maestro se quejará  de que nadie le dio ni las gracias.

En 1952 tan solo se matriculan 32 alumnos en la escuela de música, comenzando la decadencia de la banda. La crisis interna que se está produciendo hace que el Ayuntamiento publique un reglamento de régimen interno para escuela y banda, exigiendo del director la máxima dedicación artística y docente. A finales de ese año, don José presenta una memoria justificativa de los cinco años de labor desarrollada. Se trata de todo un alegato a la falta de ayudas del ayuntamiento y de la población en general, a la falta de socios protectores, de ayuda moral incluso, a la carencia de instrumental y de adquisición de nuevas obras para el archivo. El maestro se siente atacado por todas partes, ayuntamiento y músicos. Entre otros párrafos merece la pena citar este: “Cinco años transcurridos; los resultados artísticos no compensan los trabajos y esfuerzos realizados... Criticar es fácil y cómodo; para ello no se necesita estudio ni capacidad. Hacer es más difícil; hablando del pasado, se trata de desmerecer lo que hay; de ese pasado queda, en música, muy poco utilizable”.

Tras diversos y desagradables avatares, la banda se disuelve de forma oficial  en marzo de 1957. En enero de 1958 el ayuntamiento solicita a la Dirección General la supresión del cargo de director de la banda, lo que tiene lugar definitivamente en abril de dicho año.

De su estancia en Pego, hasta 1957, sabemos que allí nacieron sus otros hijos: José Miguel y María Consuelo; que formó un cuadro artístico que representó diversas zarzuelas y a la vez una pequeña Masa Coral.

Las necesidades familiares y su afán de superación le llevan a aspirar a una plaza de mayor categoría, obteniendo el cargo de Director de la Banda Municipal de Bullas (Murcia), de la que toma posesión a principios de Enero de 1958.

En marzo estrena un nuevo pasodoble con motivo de su presentación oficial ante el público local. Su título: De Bullas al Carrascalejo”. Las fuertes amistades que la familia Sanchis Ferragud hará allí le llevarán a otras composiciones dedicadas, como el pasodoble “Bar Hernández”, estrenado en Marzo de 1959. Ese mismo año la banda se desplaza a localidades cercanas como Mula, a la Semana Santa de Cartagena y a las Fiestas de Moros y Cristianos de Caravaca, donde reciben felicitaciones por sus actuaciones.

Durante más de una década la vida de los Sanchis se desarrollará en Bullas con total normalidad, tanto familiar como artística. En esos años, como antes en Requena y Pego, José se implica en todo aquello que tenga que ver con la música en el pueblo (Sánchez, 1997, p. 105):

“Don José Sanchis, de un modo totalmente desinteresado, desempeñó el cargo de programador musical de la Emisora Parroquial, formó parte del tribunal en los concursos de Villancicos que organizaba la Sección Femenina, etc. Yo, personalmente, recurrí a él en varias ocasiones para que me grabase al piano la música de los Villancicos obligados que, desde Murcia, enviaban a Bullas para distribuirlos entre los grupos participantes.”.

Pero en 1970 tiene lugar un desgraciado hecho que sacude los cimientos familiares. Su hija pequeña, Consuelo, queda parapléjica en un accidente de tráfico ocurrido en otoño, lo que resentirá sobremanera el ánimo del maestro.

Antes, en Bullas, las cosas han ido cambiando y con el tiempo han surgido desavenencias entre músicos y director, produciéndose en 1977 la escisión de parte de los músicos, que forman una nueva agrupación, la Unión Musical Bullense, lo que hace que la calidad de la Banda se resienta mucho y que el maestro Sanchis tenga que recurrir, para los compromisos importantes, a contratar músicos de refuerzo en otras localidades.

Esta situación lleva al Ayuntamiento de Bullas a extinguir la Banda Municipal y la plaza de Director a finales de 1979. El maestro solicita entonces varias plazas vacantes, entre ellas Requena, y obtiene en propiedad la de Director de la Banda Municipal de Socuéllamos (Ciudad Real), en la que permanecerá muy poco tiempo, por jubilación.

A finales de Agosto de 1990 es ingresado en el Hospital de Denia por un edema pulmonar, regresando pronto a casa. Sin embargo, pocos días después su estado empeora de nuevo y es trasladado a Valencia, donde fallece el 12 de septiembre. Sus restos reposan en el Cementerio General de Valencia.

Su esposa, Carmen, le sobrevivirá dieciséis años, muriendo en Oliva, el 16 de julio de 2006. Sus hijos han conservado con cariño sus recuerdos, en especial su música, cuyos materiales para banda se conservan en el archivo de la Banda de Música de Beniarbeig, donde José Miguel Sanchis es médico titular.

En noviembre de 2011, con ocasión del centenario de su nacimiento, la Banda de Música de la Sociedad Musical “Santa Cecilia” y quien suscribe, realizamos un homenaje al maestro Sanchis Bosch, con un recorrido audiovisual por su vida, en especial de su estancia en Requena, así como la interpretación de diversos pasodobles y marchas que se grabaron como memoria histórica de un hombre que dedicó grandes esfuerzos e ilusiones a mejorar la música requenense.

    

Caricatura de José Sanchis Bosch,

realizada por Antonio Villanueva, h. 1944

 

Marcial García Ballesteros