SOSA LÓPEZ, PEDRO. POR MARCIAL GARCÍA BALLESTEROS.

SOSA LÓPEZ, Pedro

Materia:      MÚSICA

        

Época:

Requena, 30/01/1887  -  Valencia, 20/12/1953

Referencias:                 

MÚSICA, COMPOSICIÓN, PEDAGOGÍA

Obra:

Música Sinfónica, Pasodobles y Marchas para Banda, Música para piano, Música Religiosa, Obras Corales, Canciones para Voz y Piano, Himnos, Zarzuelas, etc.

Títulos Principales:

Lo Cant del Valencià (marcha popular para banda, 1914)

Tonades d’Amor (poema sinfónico)

Cançó de Bressol (canción de cuna para voz y piano)

Himno a Requena (himno para coro y banda)

Bibliografía:

GARCÍA BALLESTEROS, Marcial

-      Mariano Pérez Sánchez 80 Años de Música Requenense, Requena, Ayuntamiento y Centro de Estudios Requenenses, 1996.

-      “Pedro Sosa, medio siglo de música valenciana”, en Requena Musical, (nº 9), Revista de la Sociedad Musical “Santa Cecilia”, Requena, 1987, pp. 41-43.

-      “Pedro Sosa López, Recuerdos de un Centenario”, en Requena Musical, (nº 26), Revista de la S.M. “Santa Cecilia”, Requena, 2004, pp. 44-48.

LEÓN TELLO, Francisco José, “Un maestro de la escuela valenciana contemporánea: Pedro Sosa”, en Revista de Ideas Estéticas, nº 67, Valencia, 1959.

LÓPEZ-CHÁVARRI ANDUJAR, Eduardo, Breviario de Historia de la Música Valenciana, Valencia, Editorial Piles, 1985.

SÁNCHEZ SÁNCHEZ, Germán

-      “Lo Cant del Valencià”, en Requena Musical, (nº 36), Requena, Revista de la S.M. “Santa Cecilia”, 2014, pp. 24-26.

-      “Pedro Sosa López”, en Requena Musical, (nº 26), Revista de la S.M. “Santa Cecilia”, Requena, 2004, pp. 34-38.

-      “Sosa López, Pedro”, en Diccionario de la Música Valenciana, Instituto Valenciano de la Música, 2006, pp. 468-469.

YEVES DESCALZO, Feliciano Antonio, Guía Historiada del Callejero Requenense, Requena, CajaCampo y Ayuntamiento, 2003, pp. 132-133.

Otros Datos:

Archivo de Compositores Valencianos de la Hemeroteca Municipal de Valencia; Archivo del autor; Conservatorio Superior de Música “Joaquín Rodrigo”, de Valencia; Prensa Histórica de Requena y Valencia; etc.

 

Notas Biográficas:

Pedro Juan Sosa López nace en Requena el 30 de enero de 1887. Hijo de zapatero, fue el penúltimo de los quince hijos que el matrimonio Sosa-López tuvo, de los cuales varios fallecieron prematuramente.

Tras la ruina de la industria de la seda requenense y para intentar mejorar el nivel económico y cultural de sus hijos, el matrimonio Sosa-López, cuando Pedro cuenta siete años, decide trasladarse a Valencia. Allí el muchacho compaginará sus estudios con el trabajo de zapatero en el taller familiar.

Su profunda religiosidad aflora muy pronto, siendo monaguillo en la iglesia de los Santos Juanes, de Valencia, donde acude casi todos los días, a las seis de la mañana, para cumplir con sus obligaciones. A finales de siglo, tras ver un cartel  anunciando pruebas para infantillo en el colegio del Corpus Christi, se presenta. Siendo maestro de capilla del colegio Vicente Ripollés, Sosa es admitido como infantillo, empezando así sus estudios musicales.

Es muy probable que compaginara sus estudios de colegial con las clases de música en el Patronato de la Juventud Obrera, donde existía una escuela de música. Allí estudia trombón con Baltasar Martínez y es muy posible que allí conociera al que siempre considerará su maestro preferido, Salvador Giner. Según testimonios de la época, la admiración es recíproca, ya que el maestro Giner considerará siempre a Sosa como uno de sus alumnos predilectos.

Los estudios de trombón en el Patronato le permiten, años más tarde, realizar el servicio militar como músico en Valencia y tocar en las  orquestas de los teatros de Valencia de principios del siglo XX, como el de Ruzafa o el propio teatro del Patronato.

Con 15 años, Sosa ingresa en el Conservatorio de Valencia, en la clase de Amancio Amorós. Tras ocho años de estudio de solfeo, armonía, piano y composición, en 1910 obtiene el premio fin de carrera de composición.

A partir de este momento, toda su vida girará en torno al que será su lugar de trabajo: el Conservatorio. No obstante y a pesar de los muchos problemas de salud que arrastra, Sosa es una persona comprometida activamente con su profesión, lo que le lleva a involucrarse en el día a día de la vida musical valenciana. Será Socio, Vocal y Socio Honorario de la Sociedad Filarmónica de Valencia, Presidente del Ateneo de Profesores de Música, socio fundador del Montepío de Profesores de Música y tesorero de la Federación de Profesores de Orquesta. Su única relación con el mundo de la dirección de bandas de música la encontramos en 1914, año en el que dirige la banda del Círculo Católico de Torrent al tiempo que hace de asesor técnico de su escuela de educandos. Es el año de “Lo Cant del Valencià”.

A partir de 1922 es habitual verle en los jurados y tribunales de numerosos certámenes y concursos de bandas, como en el Certamen Internacional de Bandas de Música de Valencia, en certámenes de pasodobles del Ayuntamiento de Valencia o, como no, en los certámenes de bandas de Requena.

Todavía en vida, Pedro Sosa es objeto de diferentes homenajes, como su nombre en calles de Requena, Valencia y Torrent. Pero sin duda alguna, como hombre del Conservatorio, el que más ilusión le produce es el que le hacen el día de Santa Cecilia de 1952 sus compañeros y alumnos del Conservatorio de Valencia. Un año después, el centro vuelve a organizarle un concierto-homenaje al que Sosa ya no puede asistir por problemas de salud. Muere el 21 de diciembre de 1953, a los 66 años.

LABOR DOCENTE

La huella dejada por la labor docente de Pedro Sosa es inmensa. Muchos son los alumnos que pasaron por sus manos. No pocos han sido figuras clave en el posterior desarrollo musical de nuestro país: Manuel Palau, José María Cervera Lloret, María Teresa Oller, Antón García Abril, Miguel Asins Arbó, Leopoldo Magenti, José Ferriz, Daniel Martínez Marín y un larguísimo etcétera.

Sosa inicia su andadura como profesor del Conservatorio en 1915 en calidad de profesor auxiliar de solfeo. Hasta sus últimos días, sin tener en cuenta las ausencias provocadas por su delicada salud, hará de iniciador y orientador técnico (así le gustaba considerarse) de varias generaciones de músicos. Será profesor de coro y composición, hasta hacerse cargo de la cátedra de armonía en 1925. Con la segunda República llegará a dirigir el conservatorio (1934-35) y, ya en 1952, siendo director Manuel Palau, será nombrado subdirector.

Si como profesor de armonía todos sus alumnos destacan su preparación y su capacidad para transmitir sus conocimientos a través de una relación casi paternal con los alumnos, como director del centro, su implicación en el proyecto de conseguir un conservatorio a la altura de Valencia es total. En los poco más de dos años que dirige el Conservatorio consigue forzar los acontecimientos con el fin de elevar el nivel del centro al lugar que merece. A través de una fluidas relaciones con el Ministerio de Instrucción Pública y la Junta Nacional de Música consigue la creación del escalafón de Profesores de Enseñanzas Superiores, que equipara en situación laboral y sueldo a todos los profesores de conservatorios estatales; acelera la implantación de las asignaturas complementarias, impulsando la creación de nuevas asignaturas; plantea un plan de reforma de la enseñanza musical y cambia por completo la vida del centro a través de audiciones y conciertos públicos a cargo de los mejores alumnos, a los que asisten personalidades importantes de la capital, llegando a convertirse, dichos conciertos, en actos multitudinarios.

BREVE APROXIMACIÓN A SU OBRA

Como se puede apreciar al observar el catálogo de obras de Pedro Sosa, éste no es muy abundante. Si a eso añadimos que de muchas obras llegó a hacer varias versiones, su producción original queda reducida al medio centenar de composiciones. León Tello apuntó como motivos de una producción tan escasa, en primer lugar, el trabajo de profesor, que no debía dejarle mucho tiempo para componer; pero sobre todo, sus problemas de salud; la tensión con que vivía la composición repercutía en trastornos nerviosos que le obligaban a componer desobedeciendo prescripciones médicas.

En cuanto a estilo, hay que considerar a Sosa como un nacionalista valenciano e inscribirlo dentro del movimiento conocido como la Renaixença. Una gran parte de su obra suena a valenciana por la profunda asimilación que hace del folklore, sobre todo en sus canciones. Como profundo creyente supo, en su música religiosa, transmitir de forma sencilla el sentimiento piadoso popular.

Como tantos compositores, Sosa sufrió su propia evolución estilística y técnica. Nunca congenió con las corrientes antirrománticas contemporáneas, aunque sus últimas obras presentan procedimientos armónicos audaces que, en ningún caso, significan una pérdida de la expresividad y el lirismo característico de épocas anteriores. Sin duda alguna, la muerte interrumpió su evolución musical justo en el momento de máxima audacia compositiva y determinación personal en su estilo.

Aunque tras su desaparición algunas obras se han mantenido en repertorio, el resto de su producción, así como su propia vida, fueron cayendo en el olvido. En 1987, Requena le dedicó un año cultural con motivo del centenario de su nacimiento, con diversos conciertos y conferencias. Se editó un disco de música vocal y pianística y tuvo lugar un emotivo acto en el que más de mil quinientos músicos de toda la comunidad valenciana, dirigidos por el alumno más querido del maestro Sosa, José María Cervera Lloret, interpretaron “Lo Cant del Valencià” en la plaza del Portal de Requena, llena a rebosar de músicos y público.

Marcial García Ballesteros

Sobre textos de la bibliografía citada